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CURAR AVECES, ALIVIAR A MENUDO, CONSOLAR SIEMPRE

La realidad de las reacciones

Cierto libro de ciencia, hablando sobre lo que provoca el contacto con el piquete de abeja, dice: “Existe gran irritación dolorosa. La zona de picadura se inflama, lo que puede llegar a provocar graves trastornos circulatorios. La victima pronto empalidece ligeramente, siente mareos y ganas de vomitar.

Muy pronto empieza su corazón a latir alocadamente, su rostro enrojece y la presión sanguínea experimenta un peligroso descenso. Entonces, empieza el cuerpo a hincharse –no solo en el lugar de la picadura, sino prácticamente por todas partes, hasta la deformación-.
Si no recibe ayuda médica inmediata, puede ser muy peligroso” Este fragmento, nos permite percibir la visión tan distorsionada e incluso exagerada, de lo que podría ser una reacción alérgica. Pareciera que se describe la transformación a un ser anormal. No obstante, quiero recalcar, que en la Apiterapia Mexicana, NO EXISTEN TALES REACCIONES EXAGERADAS.

Hemos descubierto, en base al estudio y la investigación, las principales causas que las producen. Tomando en cuenta este hecho, cuando recibimos a un paciente por primera vez, trato de ver las situaciones que pudieran inducir a una reacción. De esta manera, establecemos un tratamiento completo y preciso, sin ninguna complicación. Esta metodología la hemos compartido con todos nuestros alumnos, que ahora conforman la Sociedad Mexicana de Apiterapia. De tal modo que cuando apliquen aguijones de abeja a sus pacientes, eviten en su totalidad algún efecto adverso al paciente. Es cierto que la picadura de abeja produce un levantamiento rojizo de la piel, con un punto central donde actuó el insecto.

No obstante esta es una irritación normal a causa de los agentes dispersantes y dilatadores, los cuales permiten que las sustancias terapéuticas de la abeja penetren hasta el torrente sanguíneo.

En otros países, todavía se continúa aplicando una prueba de sensibilidad, la cual consiste en aplicar el aguijón de una abeja y quitarla casi instantáneamente, observando que respuesta da el organismo. En algunos de ellos, la presencia de un simple eritema o enrojecimiento alrededor del piquete, para muchos apiterapeutas es indicador de que la persona es alérgica y no apta para el tratamiento con abejas. No obstante, aquí en México y solamente en la asociación que encabezo, esta técnica de prueba de sensibilidad no la ocupamos, pues la consideramos innecesaria, además de que desde nuestro punto de vista, no tiene ningún fundamento científico ni práctico. Solamente crean desconfianza del paciente en el tratamiento, pues le damos a entender que su cuerpo pudiera responder de forma agresiva a la sustancias que contiene el aguijón y si él no tenía esta idea preconcebida, con esta metodología le implantamos en su mente este temor, haciendo que su cuerpo la vuelva una realidad. Tomando en cuento lo que hemos mencionado, hacemos una invitación a todo aquel apiterapeuta, para que conozca más sobre el comportamiento del cuerpo humano ante los elementos químicos que inyecta cada aguijón de abeja, tomando en cuenta la estrecha relación mente-cuerpo.

Proporcionando a sus pacientes, una información básica que borre todo concepto erróneo y negativo sobre la abeja, ya que uno de los paradigmas que la gente tiene, es que la abeja te pica, te hincha, te manda al hospital o incluso causa la muerte. Por lo tanto si cambiamos toda esta información negativa, basada en la ignorancia y les proporcionamos una positiva basada en el estudio científico, mencionando todos los beneficios que proporcionan los elementos químicos que inyecta cada aguijón –mal llamado veneno de abeja- evitaremos cualquier tipo de reacción adversa.

Queremos recalcar que el cuerpo si va a reflejar una respuesta ante los elementos químicos que inyecte cada aguijón. Como sucede en los pequeñuelos, que cuando se les vacuna, su organismo refleja una respuesta inmunológica que en realidad es un mecanismo de asimilación, pero que no deja de ser extraña y desconocida por el cuerpo, por ser externa. Por lo tanto, esta respuesta es NORMAL. Con esto quiero decir que todos los pacientes que son sometidos al tratamiento con aguijones de abeja, tarde o temprano pueden reflejar una reacción. Consideramos que de 10 pacientes, a nueve les da.